jueves, 31 de marzo de 2011

miércoles, 23 de marzo de 2011

Mal momento

Familia Obama

El momento seleccionado por el Presidente Barack Obama, para su gira de reconciliación por América Latina, no ha sido el más oportuno; debido principalmente por la revuelta de Libia, el caos con las centrales nucleares de Japón, como consecuencia del terremoto que sacudió al gigante asiático hace varios días y, la escala alcista de los precios del petróleo, así como de las materias primas.

Con un escenario tan desfavorable, la histórica visita de Obama por el hemisferio sur del continente no ha tenido la repercusión que él buscaba al llegar a países como Brasil y Chile, dos de las principales economías de la región, así como a El Salvador, país con el cual han tenido unas tensas relaciones en los últimos años. En tal sentido, la búsqueda de restablecer el liderazgo de los EE.UU en esta región no tendría los resultados esperados, ya que los temas de la agenda de las reuniones eran desconocidos y los ataques aéreos en Libia ocupaban los lugares de estos.

Es posible que sea la gira menos popular de un presidente Estadounidense a cualquier región del mundo. La principal motivación de esta gira latinoamericana es Brasil, los negocios bilaterales entre ambos países, su nueva presidenta Dilma Rousseff y la principalía económica que ha tomado Brasil en los últimos años, no solo en América Latina, sino en el mundo.

En Chile el presidente Obama, fue a admirar en primera persona, el progreso social y su democracia, ejemplar en la región, la cooperación en el tema nuclear, entre otros.

La gira ha finalizado en El Salvador, donde el presidente Obama ha prometido invertir 200 millones de dolares en América Central en programas sociales y de seguridad, con el objetivo de crear oportunidades y evitar la alta inmigración de indocumentados centroamericano en suelo estadounidense. 2.5 millones de salvadoreños viven en los Estados Unidos.

El presidente Salvadoreño Mauricio Funes, propicio la visita de Obama al afirmar que su país no era enemigo de los EEUU. Juntos sostuvieron una rueda de prensa donde el presidente Obama trató los temas de la migración, narcotráfico y seguridad ciudadana en américa central.

Los acuerdos económicos y demás detalles de esta gira aun no se han dado a conocer por el departamento de estado de los EEUU. Es bueno destacar que dicho viaje ha sido acortado, algunas horas, para poder asumir el control de la situación de Libia, que ha sido la nube que ha eclipsado este importante viaje de relanzamiento económico del presidente Obama.

martes, 22 de marzo de 2011

Secretos de contratos de los peloteros

SANTO DOMINGO. Cuando un pelotero y su agente llegan a un acuerdo con un equipo de las Grandes Ligas, las cifras que generalmente trascienden son el monto del pacto y el tiempo de duración del mismo, que se hacen oficiales siempre y cuando el atleta pase la prueba física. Las cláusulas no se conocen tan a menudo.

Sin embargo, cuando el jugador completa el proceso burocrático del contrato básico (poner el nombre completo y firmar en dos partes) se compromete con un documento de ocho páginas de letras en miniaturas con enlaces a otros acuerdos que incluyen detalles que van desde la asistencia a campamentos militares hasta la cancelación del acuerdo en caso de que el jugador no mantenga una condición física adecuada.

Incluso, si un jugador recibe una oferta para participar en alguna promoción, debe tener una autorización por escrito del equipo, que puede rechazarla si entiende que no beneficia a la organización. El equipo es dueño de los derechos de imágenes del jugador, inclusive de los dos juegos de uniformes que suministra al inicio de la temporada.

DL tuvo acceso a una hoja de contratos para la temporada 2011 (MLB Uniform Player's Contract) y la misma exige horas de estudios para conocer el compromiso que se asume. ¿Revisarán los peloteros estos comprometedores detalles que pueden tirar por la borda pactos millonarios?

Entre otras cosas, el jugador no puede participar en eventos de lucha libre, boxeo, esquí, carrera de autos o de motos, buceo, partidos de fútbol americano, balompié, baloncesto, hockey sobre hielo o cualquier otro deporte que envuelva un riesgo sustancial de peligro de lesión.

La norma de prohibir a los atletas de un determinado deporte practicar otro es casi un estándar en los pactos. En 2003, el armador de los Bulls de Chicago, Jay Williams, truncó su carrera tras accidentarse en una moto. El equipo rescindió el contrato, pero le dio US$3 millones para su tratamiento médico.

El lanzador dominicano José Acevedo, luego de agotar una de sus mejores temporadas del béisbol invernal en 2007, vio terminada su carrera tras accidentarse en una moto. En ese entonces, tenía una invitación al campo de entrenamiento de los Orioles de Baltimore.

En las Grandes Ligas, si un jugador presenta una conducta personal por debajo del estándar del buen ciudadano, si no se mantiene en condiciones físicas de primera línea o si rehusa obedecer las reglas de entrenamientos, el pacto puede ser abolido.

Para muestra un botón. En 2010, el relevista venezolano Francisco Rodríguez estuvo a punto de perder US$17 millones de su contrato tras protagonizar una pelea con el padre de su esposa en pleno Citi Field de Nueva York. Las partes se pusieron de acuerdo y el jugador dejó de recibir US$3,1 millones.

El contrato establece que si el jugador incurre en cualquier gasto adicional mientras se hospede en el hotel le será deducido de su salario.

Asimismo, si el equipo pide a un jugador que se reporte y el mismo no lo hace en el tiempo requerido comienzan a aplicársele descuentos de su salario por el tiempo de demora.

Si el atleta decide participar en un partido de exhibición fuera de la temporada sin permiso puede ser multado hasta por US$500.

Junto al contrato, el equipo firma una póliza de vida que va desde un millón a 30 millones de dólares, para compensar posibles pérdidas en caso que el jugador muera mientras está bajo contrato.

SANTO DOMINGO. Cuando un pelotero y su agente llegan a un acuerdo con un equipo de las Grandes Ligas, las cifras que generalmente trascienden son el monto del pacto y el tiempo de duración del mismo, que se hacen oficiales siempre y cuando el atleta pase la prueba física. Las cláusulas no se conocen tan a menudo.

Sin embargo, cuando el jugador completa el proceso burocrático del contrato básico (poner el nombre completo y firmar en dos partes) se compromete con un documento de ocho páginas de letras en miniaturas con enlaces a otros acuerdos que incluyen detalles que van desde la asistencia a campamentos militares hasta la cancelación del acuerdo en caso de que el jugador no mantenga una condición física adecuada.

Incluso, si un jugador recibe una oferta para participar en alguna promoción, debe tener una autorización por escrito del equipo, que puede rechazarla si entiende que no beneficia a la organización. El equipo es dueño de los derechos de imágenes del jugador, inclusive de los dos juegos de uniformes que suministra al inicio de la temporada.

DL tuvo acceso a una hoja de contratos para la temporada 2011 (MLB Uniform Player's Contract) y la misma exige horas de estudios para conocer el compromiso que se asume. ¿Revisarán los peloteros estos comprometedores detalles que pueden tirar por la borda pactos millonarios?

Entre otras cosas, el jugador no puede participar en eventos de lucha libre, boxeo, esquí, carrera de autos o de motos, buceo, partidos de fútbol americano, balompié, baloncesto, hockey sobre hielo o cualquier otro deporte que envuelva un riesgo sustancial de peligro de lesión.

La norma de prohibir a los atletas de un determinado deporte practicar otro es casi un estándar en los pactos. En 2003, el armador de los Bulls de Chicago, Jay Williams, truncó su carrera tras accidentarse en una moto. El equipo rescindió el contrato, pero le dio US$3 millones para su tratamiento médico.

El lanzador dominicano José Acevedo, luego de agotar una de sus mejores temporadas del béisbol invernal en 2007, vio terminada su carrera tras accidentarse en una moto. En ese entonces, tenía una invitación al campo de entrenamiento de los Orioles de Baltimore.

En las Grandes Ligas, si un jugador presenta una conducta personal por debajo del estándar del buen ciudadano, si no se mantiene en condiciones físicas de primera línea o si rehusa obedecer las reglas de entrenamientos, el pacto puede ser abolido.

Para muestra un botón. En 2010, el relevista venezolano Francisco Rodríguez estuvo a punto de perder US$17 millones de su contrato tras protagonizar una pelea con el padre de su esposa en pleno Citi Field de Nueva York. Las partes se pusieron de acuerdo y el jugador dejó de recibir US$3,1 millones.

El contrato establece que si el jugador incurre en cualquier gasto adicional mientras se hospede en el hotel le será deducido de su salario.

Asimismo, si el equipo pide a un jugador que se reporte y el mismo no lo hace en el tiempo requerido comienzan a aplicársele descuentos de su salario por el tiempo de demora.

Si el atleta decide participar en un partido de exhibición fuera de la temporada sin permiso puede ser multado hasta por US$500.

Junto al contrato, el equipo firma una póliza de vida que va desde un millón a 30 millones de dólares, para compensar posibles pérdidas en caso que el jugador muera mientras está bajo contrato.

Nathanael Pérez Neró
www.diariolibre.com